Qué es una sociedad patrimonial: para qué sirve y cuándo te conviene
Si tienes varios inmuebles, una cartera de inversiones o un patrimonio familiar que empieza a ser importante, seguramente te han dicho alguna vez aque...
Si tienes varios inmuebles, una cartera de inversiones o un patrimonio familiar que empieza a ser importante, seguramente te han dicho alguna vez aquello de "deberías meterlo en una sociedad patrimonial". Suena bien, suena a que ahorras impuestos, pero pocas veces te explican qué es de verdad, cómo funciona y, sobre todo, si a ti te conviene.
Vamos a contártelo, porque una sociedad patrimonial puede ser una herramienta muy útil para organizar tu patrimonio inmobiliario y planificar tu herencia, pero también puede convertirse en un lío costoso si se monta sin analizar antes tu caso concreto.
En este artículo verás qué es exactamente, para qué sirve, sus ventajas y sus inconvenientes, cómo tributa hoy y en qué situaciones tiene sentido dar el paso.
¿Qué es una sociedad patrimonial?
Una sociedad patrimonial es una empresa cuyo objetivo principal no es vender productos ni prestar servicios, sino administrar un patrimonio. Normalmente ese patrimonio está formado por inmuebles (pisos, locales, plazas de garaje) o por una cartera de valores (acciones, fondos, participaciones). Dicho de otro modo: su actividad es la administración de patrimonio y la gestión de bienes, no facturar por vender o prestar servicios.
La sociedad patrimonial no es un tipo especial de sociedad que se crea de forma distinta. Es una etiqueta fiscal. Dicho de otro modo, tú creas una sociedad limitada normal y corriente y Hacienda la considera "patrimonial" cuando más de la mitad de su activo son valores o bienes que no están afectos a una actividad económica. Para saber qué es patrimonial y qué no, Hacienda se fija solo en una cosa: la composición de su activo.
Como figura jurídica sigue siendo una sociedad normal, es decir, una persona jurídica con su NIF, su contabilidad y sus obligaciones. A todos los efectos se rige por el régimen general de sociedades mercantiles; lo único distinto es cómo la trata Hacienda a nivel de impuestos.
Por cierto, no te líes con los nombres: sociedad patrimonial, empresa patrimonial o entidad patrimonial son lo mismo. De hecho, "entidad patrimonial" es el término que usa la propia ley del Impuesto de Sociedades.
Un detalle que conviene tener claro desde el principio: alquilar inmuebles no cuenta como actividad económica salvo que tengas a una persona contratada a jornada completa dedicada a gestionar esos alquileres. Por eso la mayoría de sociedades que solo tienen pisos en alquiler acaban siendo patrimoniales, aunque no fuera esa la intención.
Dicho al revés: una sociedad patrimonial con empleado a jornada completa dedicado a los alquileres deja de ser patrimonial, porque ya se considera actividad económica. Es la excepción que conviene conocer.
Y como es una condición que depende de la composición del activo, una sociedad puede ser patrimonial un año y dejar de serlo al siguiente si cambia lo que tiene dentro.
¿Para qué sirve una sociedad patrimonial?
Básicamente, para ordenar y proteger un patrimonio. Te ponemos un caso práctico de sociedad patrimonial de los que vemos a diario en el despacho.
Tres hermanos heredan de sus padres cuatro pisos y dos locales. En lugar de tenerlo todo en pro indiviso (compartido a partes, con las discusiones que eso suele traer), meten los inmuebles en una sociedad patrimonial. A partir de ahí, cada hermano tiene sus participaciones, las decisiones se toman con unas reglas claras y el día de mañana transmitir su parte a los hijos es mucho más sencillo.
Cuando la estructura se monta para ordenar los bienes de una familia, se habla de sociedad patrimonial familiar: la misma herramienta, pero pensada para el relevo generacional y para que los hijos hereden sin peleas. Ese es el uso real: agrupar bienes bajo una misma estructura para gestionarlos mejor, separar el patrimonio familiar del empresarial y facilitar el relevo generacional.
En el fondo se trata de tres cosas: gestión del patrimonio familiar, protección patrimonial frente a imprevistos y planificación patrimonial familiar a largo plazo.
Tipos de sociedad patrimonial
En la práctica hay dos grandes tipos:
Sociedad patrimonial de inmuebles. Es la más común y se dedica a la tenencia de inmuebles: pisos, locales, garajes o terrenos que no se explotan como negocio. Se pueden alquilar, siempre teniendo en cuenta lo que comentábamos de no tener empleados dedicados a ello.
Sociedad patrimonial de valores. Se dedica a la tenencia de valores: una cartera de inversiones (acciones, fondos, participaciones en otras empresas) bajo una única estructura.
Muchas familias combinan las dos: inmuebles y valores en la misma sociedad.
Ventajas de una sociedad patrimonial
Las ventajas dependen mucho del tamaño del patrimonio, y esto es clave: si tu patrimonio es pequeño, probablemente no compense. Cuando el volumen ya es importante, estas son las ventajas que más peso tienen:
Facilita la sucesión. Es, para nosotros, la gran ventaja. En lugar de repartir pisos, locales y cuentas entre los herederos (con sus impuestos y sus discusiones), transmites participaciones sociales. La herencia se ordena mucho mejor y, bien planificada, puede tener beneficios fiscales legales en el Impuesto de Sucesiones.
Patrimonio separado y responsabilidad limitada. El patrimonio de la sociedad queda diferenciado del tuyo personal. Los acreedores de la sociedad no pueden ir contra tus bienes personales más allá de lo aportado.
Centraliza la gestión. Tener todo bajo una misma estructura simplifica la administración: una sola contabilidad, unas reglas claras, decisiones ordenadas.
Deduce gastos. Los gastos asociados al patrimonio (reformas, suministros, gestión) son gastos deducibles que reducen la base del impuesto. Eso sí, ojo: las deducciones fiscales de las empresas operativas no siempre aplican a una patrimonial, como verás más abajo.
Inconvenientes que debes conocer
Sería deshonesto contarte solo lo bueno. Una sociedad patrimonial también tiene su cara B:
No accede a los incentivos fiscales de las empresas normales. Y aquí está el punto que casi nadie actualiza: las entidades patrimoniales quedan excluidas de muchos de los nuevos incentivos fiscales. Te lo explicamos en detalle en el siguiente apartado, porque es fundamental.
Más obligaciones y más costes. Hay que llevar contabilidad, presentar el balance y las declaraciones trimestrales, y depositar cuentas cada año. Todo eso tiene un coste de gestión que hay que sumar.
Menos privacidad. Como las cuentas se depositan en el Registro Mercantil, terceros pueden hacerse una idea del patrimonio de la sociedad.
Hacienda las vigila de cerca. Precisamente porque se usan para planificar impuestos, están bajo la lupa. Un error o un montaje mal hecho puede acabar en inspección, con sus intereses y sanciones.
Cómo tributa una sociedad patrimonial
El régimen fiscal de una sociedad patrimonial tiene truco y es donde más gente se equivoca, así que presta atención.
Una sociedad patrimonial tributa por el Impuesto de Sociedades al tipo general del 25%. Hasta aquí, lo que dice todo el mundo. Lo que muchos artículos no han actualizado es lo siguiente:
Desde 2025 hay una rebaja progresiva de tipos para pymes y micropymes (que en 2026 pueden tributar al 23%, o incluso al 19% en el primer tramo si son micropymes). Pues bien: estas reducciones no se aplican a las sociedades patrimoniales, que siguen tributando al tipo general del 25%.
¿Por qué importa esto? Porque hay empresas que parecen operativas, creen que van a tributar al tipo reducido, y resulta que Hacienda las considera patrimoniales. Cuando Hacienda lo detecta, la regularización con intereses y sanción duele. Y además la condición de patrimonial se comprueba cada ejercicio, no es una etiqueta que pongas una vez y te olvides.
Un par de apuntes fiscales más: si la sociedad reparte dividendos a los socios, esos socios tributan por ellos en su IRPF como rendimientos del capital mobiliario. Y si la sociedad alquila locales u oficinas, hay que liquidar el IVA trimestralmente.
Cómo se crea una sociedad patrimonial
La constitución de una sociedad patrimonial no tiene ningún procedimiento especial. Se constituye una sociedad limitada patrimonial como cualquier otra sociedad limitada y pasa a ser patrimonial si cumple el requisito: que más de la mitad de su activo son valores o bienes inmuebles no afectos a una actividad económica.
Lo fácil es constituir la sociedad. Lo difícil, y donde de verdad importa contar con buen asesoramiento, es diseñar bien la estructura: qué metes, cómo lo metes, cómo afecta a tus impuestos hoy y a tu herencia mañana, y si de verdad te compensa frente a otras opciones.
Requisitos de una sociedad patrimonial
Los requisitos de una sociedad patrimonial se reducen a uno solo: que más de la mitad de su activo sean valores o bienes no afectos a una actividad económica. No hay que cumplir un trámite especial al constituirla; es una condición que se comprueba cada ejercicio según lo que tenga dentro.
Sociedad patrimonial y herencias: donde más sentido cobra
En EYCO ABOGADOS llevamos más de veinte años ayudando a familias y empresarios a ordenar su patrimonio, y una parte muy importante de nuestro trabajo son las herencias. Por eso insistimos tanto en este punto.
La sociedad patrimonial, bien planteada, es una de las mejores herramientas para preparar una sucesión. Evita repartos complicados, reduce conflictos entre herederos y permite planificar con años de antelación la carga fiscal de la herencia. Pero "bien planteada" es la clave. Montada sin pensar en el largo plazo, puede darte más problemas que soluciones. Es, en el fondo, la herramienta pensada para la transmisión de patrimonio entre generaciones sin sobresaltos.
Es, de hecho, una de las piezas clave de una buena planificación sucesoria: te permite decidir hoy cómo quieres que se reparta todo mañana.
¿Te conviene a ti una sociedad patrimonial?
La respuesta honesta es: depende. Depende del tamaño de tu patrimonio, de qué tienes, de tus planes de futuro y de tu situación familiar. No hay una respuesta que valga para todos, y desconfía de quien te diga lo contrario.
Lo que sí podemos hacer es analizar tu caso concreto y decirte con claridad si te compensa o no, sin venderte humo.
Somos economistas y abogados a la vez, expertos en gestión de patrimonio, fiscalidad y herencias. Y si necesitas vender o comprar un inmueble dentro de la operación, tenemos inmobiliaria propia dentro del grupo. Todo en el mismo sitio.
Preguntas frecuentes sobre qué es una sociedad patrimonial
¿Cuánto patrimonio necesito para que me compense?
Para saber cuándo interesa crear una sociedad patrimonial, la regla general es clara: si tu patrimonio es pequeño, normalmente no compensa. Los costes de constitución y de gestión (contabilidad, declaraciones, cuentas anuales) se comen la ventaja fiscal. Cuando el volumen de inmuebles o inversiones ya es importante, es cuando empieza a tener sentido. Por eso lo suyo es analizar tu caso antes de dar el paso.
¿Una sociedad patrimonial paga menos impuestos?
Puede pagar menos, pero no siempre. Tributa al 25% en el Impuesto sobre Sociedades, y ojo, no accede a los tipos reducidos del 23% o el 19% que sí tienen las pymes y micropymes. Su ventaja fiscal real no está tanto en el día a día como en la planificación de la herencia y en la centralización del patrimonio. Depende mucho de tu situación, y ahí es donde conviene echar bien los números.
¿Puedo meter mi vivienda habitual en una sociedad patrimonial?
Se puede, pero rara vez es buena idea. Al pasarla a la sociedad pierdes ventajas fiscales que tiene la vivienda habitual como persona física, y puedes generar impuestos en el traspaso. La sociedad patrimonial tiene sentido para inmuebles de inversión o alquiler, no para la casa en la que vives. Antes de mover nada, que lo revise un profesional.
¿Cómo sé si mi sociedad ya es patrimonial sin haberlo decidido?
Es más habitual de lo que parece. Si más de la mitad del activo de tu sociedad son inmuebles en alquiler o inversiones que no están afectas a una actividad económica, Hacienda la considera patrimonial, aunque tú no lo hayas buscado. El problema es cuando crees que tributas al tipo reducido y resulta que no. Si tienes dudas, es una de las primeras cosas que revisamos en la consulta.
¿Sirve para pagar menos en la herencia?
Bien planificada, sí puede ayudar. Transmitir participaciones de una sociedad es más ordenado que repartir pisos y cuentas entre varios herederos, y en algunos casos permite aplicar beneficios fiscales legales en el Impuesto de Sucesiones. Pero la palabra clave es "planificada": improvisada o montada tarde, puede complicar más las cosas. Cuanto antes se organiza, mejores opciones tienes.
¿Qué es una patrimonial en pocas palabras?
Una patrimonial es una sociedad cuya función no es facturar por vender o prestar servicios, sino administrar un patrimonio (inmuebles o inversiones). Si más de la mitad de su activo no está afecto a una actividad económica, Hacienda la considera patrimonial.
¿Cuál es el coste de crear una sociedad patrimonial familiar?
El coste de crear una sociedad patrimonial familiar tiene dos partes: la constitución (notaría, registro y capital inicial) y el mantenimiento anual (contabilidad, declaraciones y cuentas anuales). No es una cifra fija, depende de lo que metas dentro y de su complejidad. Por eso, antes de dar el paso, lo suyo es echar números y ver si de verdad te compensa.
¿Una sociedad patrimonial afecta al Impuesto sobre el Patrimonio?
Meter tus bienes en una sociedad no te hace desaparecer del Impuesto sobre el Patrimonio: sigues declarando el valor de tus participaciones. Lo que cambia es cómo se estructura y se valora todo, y ahí sí puede haber margen de planificación según tu caso. Es otra de las cosas que conviene revisar antes de montar la sociedad.