Gastos deducibles de la vivienda para autónomos: qué puedes desgravar si trabajas en casa
Trabajar desde el domicilio tiene muchas ventajas: como autónomo sin local, te ahorras el alquiler, los desplazamientos y los atascos. Pero también ti...
Trabajar desde el domicilio tiene muchas ventajas: como autónomo sin local, te ahorras el alquiler, los desplazamientos y los atascos. Pero también tiene una ventaja fiscal que muchos no aprovechan, o aprovechan mal: puedes desgravarte como autónomo una parte de los gastos de tu vivienda.
El problema es que, con los gastos deducibles de autónomos, Hacienda (la AEAT) no regala nada. Hay porcentajes, límites, requisitos formales y algún que otro matiz que conviene tener claro para evitar sanciones de Hacienda. Y hay algo que casi nadie te cuenta: afectar parte de tu casa a la actividad tiene consecuencias el día que vendas la vivienda.
En esta guía te explicamos, sin tecnicismos innecesarios, qué gastos de tu vivienda puedes deducir como autónomo, cómo calcular los gastos deducibles en el IRPF con ejemplos reales y qué debes tener en cuenta antes de hacerlo.
Deducción de gastos de vivienda para autónomos: ¿quién puede aplicarla?
Si eres autónomo, tributas en estimación directa (normal o simplificada) y utilizas una parte de tu casa para desarrollar tu actividad económica, puedes deducir una parte de los gastos asociados a esa vivienda.
La clave está en una idea que se repite en todo el artículo: solo puedes deducir la parte que corresponde a tu actividad. Hacienda no te va a dejar desgravar la luz del salón ni el IBI de tu dormitorio. Lo que sí admite es que deduzcas, de forma proporcional, los gastos vinculados al espacio donde trabajas.
Si tributas en módulos (estimación objetiva), esto no te afecta: en ese régimen no se deducen gastos reales.
Requisitos para deducir los gastos de tu vivienda
Antes de hacer números, hay que cumplir una serie de condiciones. Sin ellas, la deducción no se sostiene en una revisión de Hacienda.
1. Comunicar en el modelo 036 la afectación de la vivienda (o en el 037)
Tienes que comunicar a la Agencia Tributaria (AEAT) que ejerces tu actividad desde tu domicilio. Se hace en la declaración censal, en el modelo 036 o en el modelo 037, dentro del apartado del lugar de la actividad, indicando:
- La superficie total de la vivienda, en metros cuadrados.
- Los metros cuadrados destinados a la actividad.
- El porcentaje de afectación (la proporción entre ambos), que será la base para calcular tu porcentaje de deducción.
Si te diste de alta sin indicarlo, puedes presentar una modificación. Hasta que no lo hagas, no deberías deducir estos gastos.
2. Un espacio de trabajo en casa delimitado y de uso exclusivo
El espacio afecto a la actividad tiene que ser una zona claramente separada y destinada solo a trabajar: un despacho, una habitación, un estudio. Trabajar con el portátil en la mesa del comedor no cuenta, por mucho que pases ahí ocho horas al día.
3. Facturas a tu nombre
Los gastos deben estar justificados con factura o documento a tu nombre. Si la luz está a nombre de tu pareja o del casero, tienes un problema. Puede figurar también otra persona, pero tu nombre tiene que aparecer.
4. Registrarlo en tu contabilidad
Para contabilizar correctamente los gastos, todo lo que deduzcas debe estar anotado en tus libros registro. Y guarda las facturas: Hacienda puede revisarte durante, como mínimo, cuatro años.
Gastos deducibles para autónomos: qué gastos de tu vivienda puedes desgravar
Aquí está lo que realmente te interesa. No todos los gastos del hogar deducibles se calculan igual, así que los dividimos en dos grupos.
Gastos ligados a la vivienda (se deducen según el porcentaje de afectación)
Estos gastos se deducen aplicando directamente tu porcentaje de afectación. Si tu despacho ocupa el 15 % de la casa, deduces el 15 % del gasto.
Si la vivienda es de tu propiedad:
- Hipoteca e intereses deducibles. Ojo: de la cuota solo puedes deducir los intereses, nunca la parte de capital que vas devolviendo.
- Amortización del inmueble. Puedes deducir hasta el 3 % anual del valor de la construcción (sin incluir el suelo), en la parte proporcional afecta.
- IBI (Impuesto sobre Bienes Inmuebles) y otras tasas municipales, como la de basuras.
- Cuotas de la comunidad de propietarios.
- Seguro del hogar.
- Reparaciones y mantenimiento. Si la reparación es solo del despacho (por ejemplo, arreglar el radiador de esa habitación), puede ser deducible al 100 %. Si afecta a toda la casa, solo la parte proporcional.
Si vives de alquiler:
- El alquiler, en la parte proporcional. Aquí Hacienda suele ser exigente: lo más seguro es que el contrato refleje que una parte del inmueble se destina a la actividad. Lo ideal es un contrato específico para esa parte, en el que el arrendador te facture con IVA. Cada caso tiene sus matices, así que conviene revisarlo antes de deducir nada.
- Seguro, reparaciones y otros gastos que pagues tú y estén a tu nombre.
Gastos de suministros: luz, agua, gas, internet y teléfono
Los suministros tienen una regla especial en el IRPF desde la Ley 6/2017 de Reformas Urgentes del Trabajo Autónomo: puedes deducir el 30 % de la parte proporcional a los metros afectos.
Dicho de otra forma: el 30 % de los gastos de suministros no se aplica sobre la factura completa, sino sobre el porcentaje de afectación. Es el error más habitual que vemos.
Para saber cómo calcular la deducción de los suministros, la fórmula es:
Importe de la factura (sin IVA) × % de afectación × 30 %
Sí, el resultado suele ser una cantidad pequeña. Pero sumada mes a mes, año tras año, no es despreciable y te ayuda a ahorrar en impuestos. Y lo importante es aplicarla bien.
Equipos y mobiliario de trabajo
El ordenador, la impresora, la mesa, la silla o las estanterías de tu despacho no dependen del porcentaje de afectación: si son de uso exclusivo profesional, se deducen al 100 %, tanto en IRPF como en IVA. Si su valor es alto, en lugar de deducirlos de golpe se amortizan en varios años.
Eso sí, el sofá del salón o la tele no cuentan, por mucho que te sientes ahí a pensar.
IVA deducible en los suministros: qué ha cambiado
Durante años, Hacienda negaba a los autónomos que trabajan en casa la deducción del IVA de la luz, el agua o el gas. Eso cambió.
Primero, el Tribunal Económico Administrativo Central (TEAC) reconoció en 2023 que sí se podía deducir. Y en julio de 2025, el Tribunal Supremo lo confirmó: los autónomos que trabajan desde su vivienda pueden deducir el IVA de los suministros en proporción a la parte de la casa afecta a la actividad, siempre que esa proporción se pueda acreditar. Si no lo aplicaste en los gastos deducibles de autónomos de 2025, merece la pena revisar si puedes rectificar esos trimestres.
La diferencia importante con el IRPF es esta: en el IVA no se aplica el límite del 30 %. Solo el porcentaje de afectación.
| IRPF | IVA | |
|---|---|---|
| Suministros (luz, agua, gas, internet) | % afectación × 30 % | % afectación |
| IBI, comunidad, seguro | % afectación | No llevan IVA |
| Alquiler | % afectación | Solo si te facturan con IVA |
| Equipos y mobiliario de uso exclusivo | 100 % | 100 % |
Imagina que eres autónomo, vives en un piso en propiedad de 100 m² y tienes un despacho de 15 m². Tu porcentaje (o grado) de afectación es del 15 %.
Factura de luz: 90 € de base + 18,90 € de IVA.
- IRPF: 90 € × 15 % × 30 % = 4,05 €
- IVA: 18,90 € × 15 % = 2,84 €
IBI anual: 600 €
- IRPF: 600 € × 15 % = 90 €
Comunidad: 80 € al mes (960 € al año)
- IRPF: 960 € × 15 % = 144 €
Intereses de hipoteca: 3.000 € al año
- IRPF: 3.000 € × 15 % = 450 €
Amortización: valor de la construcción de 150.000 €
- 150.000 € × 3 % = 4.500 € al año
- IRPF: 4.500 € × 15 % = 675 €
Solo con estos conceptos, sin contar el resto de suministros ni el seguro, hablamos de más de 1.350 € al año de gasto deducible que reduce tu base imponible del IRPF como autónomo. Ya no parece tan poco, ¿verdad?
Qué pasa cuando vendes la casa
Aquí es donde un asesor que solo mira tu declaración trimestral se queda corto, y donde nuestra experiencia en patrimonio y herencias marca la diferencia.
Cuando tienes una parte de tu domicilio habitual afecto a la actividad, esa parte deja de considerarse, a efectos fiscales, vivienda habitual. Eso tiene consecuencias:
- Al vender, la ganancia que corresponde a la parte afecta no puede acogerse a la exención por reinversión en vivienda habitual.
- La amortización que te has deducido reduce el valor fiscal de esa parte del inmueble, lo que aumenta la ganancia cuando vendes.
- Si dejas de ser autónomo o cambias de actividad, hay que desafectar correctamente esa parte de la vivienda.
Nada de esto significa que no debas deducir. Significa que, para reducir la carga fiscal de verdad, conviene hacer números a largo plazo antes de decidir qué porcentaje afectas y qué gastos te deduces. A veces lo que ahorras hoy lo pagas con creces dentro de diez años.
Errores más comunes al deducir gastos de la vivienda
Estos son los fallos que más vemos en el despacho. Evitarlos es la mejor forma de no pagar de más ni exponerte a una sanción:
- Aplicar el 30 % sobre la factura completa, en lugar de sobre la parte afecta.
- Calcular el IRPF de los suministros sobre el importe con IVA, cuando debe hacerse sobre la base imponible de la factura.
- Deducir sin haberlo comunicado en el modelo 036 o 037.
- Inflar el porcentaje de afectación. Si tu despacho mide 10 m², no declares 30. Hacienda puede comprobarlo.
- Deducir la cuota entera de la hipoteca en lugar de solo los intereses.
- Tener las facturas a nombre de otra persona.
- Considerar el alquiler deducible sin que el contrato recoja el uso profesional.
- No pensar en la venta futura de la vivienda.
Deducir los gastos de tu vivienda es un derecho. Pero hacerlo bien, y evitar errores con Hacienda, exige saber de IRPF, de IVA y de patrimonio a la vez, y pensar no solo en el trimestre que viene, sino en lo que pasará con tu casa a largo plazo.
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Preguntas frecuentes sobre los gastos deducibles de la vivienda para autónomos
¿Puedo deducir gastos de la vivienda si trabajo en el salón?
No. El espacio tiene que estar delimitado y dedicado en exclusiva a la actividad, por ejemplo, una habitación-despacho.
¿Puedo deducir el teléfono móvil?
Sí, pero lo más seguro es tener una línea exclusivamente profesional. Si usas la misma línea para todo, Hacienda pondrá muchas pegas.
¿Cuánto puedo deducir de la luz si trabajo en casa?
En el IRPF, es decir, en tu declaración de la renta como autónomo, el 30 % de la parte proporcional a los metros afectos. En el IVA, la parte proporcional, sin el límite del 30 %.
¿Puedo deducir los gastos de mi casa si estoy en módulos?
No. Solo si tributas en estimación directa del IRPF.
¿Pierdo algún beneficio fiscal por afectar parte de mi casa?
Sí. Esa parte deja de considerarse vivienda habitual a efectos de algunas exenciones cuando la vendes. Por eso conviene planificarlo.
¿Los gastos del teletrabajo son deducibles si soy asalariado?
No. Si trabajas por cuenta ajena y teletrabajas desde casa, no puedes deducir la luz, internet ni otros gastos de la vivienda en tu renta. Esta deducción es solo para autónomos en estimación directa.
Escrito por
David Jiménez Hontanilla
Abogado, economista y asesor fiscal · Fundador de EYCO Abogados